I. La masificación de la atención institucional

 

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*1 En Suecia, los niños menores de un año suelen quedarse en casa, ya que los padres disponen de baja por m/paternidad y excedencias remuneradas.

*2 En el 2014, el gobierno quiso subir los ratios hasta 4 y 6, pero se encontró con la protesta masiva de los padres.

*3 Para niños que no caminan, el ratio es de 5, cuando ya caminan, el ratio es de 8.

En España, el ministerio de Educación marca los máximos en los convenios de colaboración con las comunidades, estableciéndolos en 8 para las clases de 0-1 años, 13 para 1-2 y 20 para 2-3. Según el informe ‘Cifras clave de la Educación y la Atención Infantil en Europa‘, un informe publicado conjuntamente por Eurydice y Eurostat, España tiene los peores ratios de todo Europa (32 países investigados) en la franja de 0 a 3 años y empate con Francia en la franja de 3 a 6 años (hasta 30 niños por aula). Los ratios en España son más del doble de lo que recomienda la Red de Atención a la Infancia de la Comisión Europea. Para el segundo ciclo de la Educación Infantil, la Recomendación de la Red de Atención a la Infancia de la Comisión Europea, es de 1 adulto por cada 15 niñas y niños de (3 a 6 años).

La masificación de la atención institucional en la primera infancia (0-6 años) dificulta atender de forma adecuado a los niñ@s, con todos sus posibles consecuencias negativas para el desarrollo. En muchas ocasiones, las educadores y maestros se ven desbordadas y sencillamente no pueden atender a los niños de forma adecuada, por muy buena voluntad y formación que tengan.

Podríamos incluso hablar de abandono emocional, porque dar respuesta a las necesidades de 20 niños de 2 años o hasta 30 niños de 3 años a la vez, no es posible. Algunos niños se adaptan bien, pero otros expresan su malestar a través de un comportamiento considerado violento o no adecuado. Un comportamiento consecuencia directa del estrés que supone para los niños estar en un entorno donde sus necesidades de afectividad, de seguridad y de movimiento no son respetadas. Otros aprenden a no pedir, a no desear, a no actuar. Llegamos a la situación que se ve con buenos ojos, que haya niños que están sentados sin moverse, esperando a que la maestra indique que hay que hacer tal o tal cosa. Han perdido la curiosidad, las ganas de investigar, de explorar, de moverse. Son considerados como alumnos ideales, porque no dan trabajo, ni molestan.

Francisco Mora, doctor en Medicina, doctor en Neurosciencias: “(…) nace un niño con <<estrés>> no expresado en ninguna anormalidad cognitiva especial o hiperactividad o síntomas depresivos clásicos, sino simplemente con una cierta apatía manifestada con una atención baja, difuminada y dispersa y nunca demasiado pronunciado que repercuta en su rendimiento mental en el colegio.”1

Minerva Porcel, maestra de primaria en el colegio concertado Claver de Lleida, habla del absentismo emocional: “Este es un grave problema de la escuela actual. Niños que van a clase porque no les queda más remedio, que están pero es como si no estuvieran, y no porque se porten mal.”2

El déficit en la atención a la primera infancia tiene sus consecuencias: problemas de comportamiento, fracaso escolar, depresión y sufrimiento infantil. En el siguiente capítulo, El estrés, los cuidados institucionales y los niños, encontrarán más datos sobre las consecuencias.

Está claro que estos problemas no sólo son consecuencia de la atención educativa, sino también de la falta de una política adecuada y reconocimiento de la maternidad/paternidad y en general de una visión equivocada de lo que conlleva el proceso de desarrollo y las necesidades de los niños y niñas.

El ratio como condición de calidad

Aunque no es el único criterio de calidad que se debería de tomar en cuenta, el ratio, i.e. número de niños por cuidador, es algo fundamental para poder hablar de calidad. El ratio influye en el comportamiento del maestro (o educador): tener muchos niños aumenta el estrés para el profesional, disminuye la calidad de las interacciones, induce a tener normas más estrictas, rigidez en el proceso de aprendizaje, poca disponibilidad par atender individualmente a los niños, etc. Y el ratio también influye en el comportamiento de los niños: menos interacciones con el adulto, menos interacciones entre los niños, más problemas de comportamiento, menos aprendizaje (peores resultados académicos).

Por ejemplo, un estudio3 demuestra la mejora de la calidad global al reducir el ratio de 6:1 a 4:1 para bebés y de 8:1 a 6:1 para niños. Estamos hablando de reducir de 6 bebés por adulto a 4. En la mayoría de las comunidades autónomas en España, hay 13 bebés de 1 año por adulto! ¿Cuánto se mejoraría la calidad a bajar el ratio de 13:1 a 6:1?

En las conclusiones de un estudio4 hecho en España con niños de 4 y 5 años en la comunidad de Madrid, se llega a la conclusión de que 17 es un numero máximo para poder mantener la calidad en la Educación Infantil (EI) de segundo ciclo.

hablar de la calidad de la EI supone considerar factores relacionados con las relaciones que se establecen entre los niños, la implicación de los padres en el proceso educativo, el desarrollo en el aula de actividades de grupo, de juego social, de prelectura y con alto grado de iniciativa por parte del niño, las relaciones que se establecen entre el profesor y los niños, y mantener un tamaño de los grupos no superior a 17 alumno.”

En este estudio también se mencionan otros estudios que vinculan calidad con ratio:

  • el tamaño del grupo es un predictor de la conducta del profesor5

  • los profesores que trabajan con grupos más pequeños pueden establecer unas relaciones con los niños de mayor intensidad, más cercanas, más afectivas y cálidas al disminuir el nivel de estrés que supone trabajar con menos niños6

  • cuando aumenta el tamaño del grupo, los niños son más reacios a establecer relaciones con los profesores o con sus compañeros7

  • los profesores establecen con los niños interacciones menos positivas, lo que disminuye la calidad de la experiencia y, en consecuencia, influye de forma negativa en su desarrollo.8

En otro estudio9 en el cual se hace una revisión de decenas de estudios de la calidad de la atención infantil institucional, podemos leer que ratios más bajos (y grupos más reducidos) mejoran la calidad, los comportamientos y los resultados académicos.

Según el informe Educación y Atención a la Primera Infancia en Europa: un medio para reducir las desigualdades sociales y culturales, de la Comisión Europea:

Una ratio niño/adulto favorable también es crucial para garantizar la calidad de las interacciones entre educadores y niños. Ayuda a crear un clima de seguridad afectiva, permite a los docentes ser sensibles a las necesidades de los niños y capaces de brindarles el apoyo y el consuelo que necesitan cuando tienen dificultades y frustraciones o cuando están angustiados, y les capacita para mantener una actitud no intrusiva, dando prioridad a los intercambios verbales y estimulando su curiosidad.

En otros países, existen instituciones y expertos que se dedican al seguimiento del control y la calidad de la atención en la primera infancia. Elaboran estudios, y cada vez más toman en cuenta factores como la calidad de la relación entre los adultos cuidadores y los niños, el estrés, etc.

En Flandes, por ejemplo, hay un seguimiento constante por parte del estado de la calidad de la atención a los niños pequeños con estudios sobre la calidad. El profesor Michel Vandenbroeck (UGent), profesor universitario y experto en la atención institucional a la infancia, en un artículo10 afirma que el ratio en Flandes de un educador por 8 o 9 niños es “extremadamente alto”. Dice además no conocer ningún otro país donde el ratio es tan alto. Según él, no existe un consenso científico sobre el ratio ‘ideal’ , pero que se suele trabajar con 1 adulto por 4 hasta 6 niños pequeños. (Parece que desconoce la situación en España donde el ratio llega hasta los 20).

En los Países Bajos, el Bureau Kwaliteit Kinderopvang (BKK), una fundación con objetivo mejorar la calidad de los cuidados infantiles, organizó el 17 de septiembre 2015, un congreso científico sobre la calidad de la atención no-parental de los niños. El gobierno holandés tiene un programa específico alrededor de la calidad de los cuidados infantiles. En Holanda, los ratios son de 4 niños de 0-1 años, de 5 niños de 1-2 años y de 6 niños de 2-3 años por adulto.

Los ratios se deberían de definir según las necesidades y capacidades de los niñ@s, y no ser completamente arbitrarios o depender incluso de intereses electorales11. El ratio es un factor clave en el estrés que supone para un niño pequeño estar en un entorno escolar. Y de este tema trata el siguiente capítulo.

II. El estrés, los cuidados institucionales y los niños

 

Referencias:

1  Francisco Mora, en Neuroeducación, solo se puede aprender aquello que se ama, Alianza Editorial.

2  Cada vez más profesores buscan construir la escuela del siglo XXI, La Vanguardia, 15/09/2015

3  Howes,C.,Smith,E.&Galinsky,E.(1995).The Florida Child Care Quality Improvement Study: Interim Report. New York: Families and Work Institute.

4  MODELO EXPLICATIVO DE FACTORES VINCULADOS A LA CALIDAD EN EDUCACIÓN INFANTIL, Covadonga Ruiz de Miguel y Mercedes García García Universidad Complutense de Madrid, publicado en la Revista de Investigación Educativa, 2004, Vol. 22, n.º 2, págs. 497-518

5  Allhunsen, V.D. (1992). Differences in day care experiences of infants in three different teacherchild ratio groups: Variations in caregiving quality. Unpublished doctoral dissertation, Ithaca, NY: Cornell University.

6  Howes, C. (1983). Caregiver behavior in center and family dat care. Journal of Applied Developmental Psychology, 4, 99-107.

7  Russell, A. (1990). The effects of child-staff ratio on statt and child behavior in preschools: An experimental study. Journal of Research in Childhood Education, vol. 4, nº 2, 77-90

8  Howes, C. et al (1992). Thresholds of quality: Implications for the social development of children in center based chil care. Child Development, 63, 449-460.

9  Determinants of quality in child care: A review of the research evidence, Centre for Parenting & Research Service System Development Division NSW Department of Community Services, Abril 2008

10  “Tegen 2020 wordt kinderopvang voor iedereen een probleem”, Het Laaatste Nieuws, 30/09/2015

11  Tal como hizo el gobierno de Rajoy, subiendo el ratio a 30 para infantil y primaria, poco después de ganar las elecciones y bajarlos otra vez a 25, en julio 2015, con las matriculaciones ya hechas y a pocos meses de las elecciones. Una medida que se queda sin efecto en muchos centros, al no poder ‘echar’ a los niños matriculados de los aulas ni desdoblar-las a no tener más espacio físico.